Envíos a toda la Península.

En Confitería Blanco siempre nos hemos caracterizado por intentar contribuir a que perduren las costumbres y tradiciones gastronómicas asociadas a las fechas y celebraciones más importantes. Aunque sea a nuestra manera plasmando en cada receta nuestro sello particular.

Para Reyes, por ejemplo, elaboramos nuestra propia versión hojaldrada del típico roscón. Nada de típicas tienen tampoco nuestras originales y afamadas torrijas, un dulce que en Cantabria, por cierto, es típico de la Navidad y no de la Cuaresma o Semana Santa como en el resto de España. Las torrijas de Confitería Blanco, además, nada tienen que ver con las más convencionales y son, más bien, finos y ricos pasteles de hojaldre bañado en almíbar. Una receta original de nuestro fundador, Ángel Blanco, que se ha convertido en una de nuestras especialidades y una de las predilectas de nuestros clientes tanto en el obrador como en la tienda online.

Junto con las torrijas hay otro producto que se relaciona cada vez más con esta época del año. Hablamos del Huevo de Pascua, cuyos orígenes algunos sitúan en la propia prehistoria. El huevo siempre ha simbolizado la vuelta a la vida y en la mitología antigua ya era representado, por ejemplo, a través del ave Fénix. Con la llegada del cristianismo, se implantó la tradición de recurrir al huevo para rememorar la Resurrección de Cristo en Pascua, de ahí el nombre de huevo de Pascua.

En la Edad Media la costumbre era regalárselos a los seres queridos y, aunque hay varias teorías al respecto, hoy se da por válido que fue en el siglo XIII cuando comenzaron a pintarse los primeros huevos de Pascua. ¿El motivo? La Iglesia prohibió su consumo estas fechas al considerarlos carne, por lo que los fieles guardaban los huevos, y para mantenerlos frescos, los empezaron a bañar con una fina capa de cera líquida. Con el tiempo el concepto fue evolucionando pero la idea se ha mantenido y los huevos de Pascua se mantienen como regalo del Domingo de Pascua. A diferencia de lo que ocurre con las torrijas o el roscón de Reyes, aquí sí que nos ceñimos a la tradición. Los huevos de Pascua de Confitería Blanco, en cualquier caso, son únicos porque están hechos a mano y son moldeados con delicioso chocolate con leche elaborado por nuestros maestros artesanos. Con sorpresas dulces en el interior, diferentes envoltorios y una divertida decoración.

La marca Blanco, presente en cada una de nuestras creaciones de alta repostería.

Utilizamos cookies propias y de terceros para obtener datos estadísticos de la navegación de nuestros usuarios y mejorar nuestros servicios. Si acepta o continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información aquí